Cover of Cuentos De Invierno

Cuentos De Invierno

Auhtor: Ignacio Manuel Altamirano

Language: spanish
Published: 1880

Genres:

fiction,  romance
Downloads: 490
eBook size: 1155Kb

Review by Dr. Bojan Tunguz, February 2006


Rating: (****)
Copyright: Public Domain in the U.S.
Please check the copyright status in your country.

Summary of the Book 'Cuentos De Invierno':

La muy conocida obra Cuentos de invierno la conforman cuatro novelas de Ignacio Manuel Altamirano escritas en momentos diferentes. Parecera que ese ttulo evoca el ocaso de la vida amorosa puesto que el hilo conductor que liga a estas cuatro novelas no es otro que precisamente la aventura del amor.En efecto tanto el sbito e inesperado encuentro de Julin con Julia el no menos casual contacto entre los jovencitos personajes centrales de la novela Antonia el increible y sorpresivo flechazo recibido por el heroe de la novela Beatriz cuando prcticamente babeando conoce a la mam de su compaero de clase y el relampagueante impacto recibido por el personaje central masculino en la novela Atenea cuando por casualidad divisa a la por l tenida como diosa son escenas comunes en las cuatro novelas. Otra caracterstica comn sera que las cuatro se refieren a sucesos ocurridos en el pasado pltica en el caso de Julia recuerdo en el de Antonia reflexin en el de Beatriz y un Diario en el de Atenea lo que ha conllevado a no pocos historiadores de Ignacio Manuel Altamirano a deducir la existencia de algunos datos autobiogrficos en estas cuatro novelas.Sin embargo y no obstante que como ya hemos apuntado esta obra es una de las ms conocidas de Ignacio Manuel Altamirano en realidad cada novela constituye una obra independiente de las otras puesto que salvo en el caso de Antonia y Beatriz las cuales originalmente tuvieron el mismo ttulo de Idilios y elegas y el mismo subttulo Memorias de un imbcil lo que da bases plenas para comprender que la intencin de Ignacio Manuel Altamirano era ir publicando como se acostumbraba en aquel entonces por entregas una serie de novelas o relatos conectados entre s no existe similar conexin con las otras dos novelas Julia y Atenea.www.antorcha.net

Excerpts from the Book 'Cuentos De Invierno':


... que adem??s de ser mi verdugo ha acabado hasta por arrebatarme el amor de mi pobre madre. - ?İY el novio de usted, se??orita? -me atrev?? a preguntarle. - ...
... que perder. - Lo he pensado ya -respond??-. Los negocios de usted le obligan a no detenerse al pasar por M??xico. Yo ir?? solo, con esta se??orita. - ...
... de usted me parec??a in??til hablarle de ello. Nos conocemos bastante para comprendernos. En esto llegamos a la casa. Llamamos. El criado abri?? la ...
... de la ma??ana, y ella, que se hab??a despertado muy temprano, se hallaba en el jardincito de la casa y se ocupaba en hacer un ramillete con las flores ...
... fuerzas era sumo, y mi horror a toda clase de alimentos lo prolongaba. Al fin comenc?? a recordar y a ver con lucidez las cosas: pero a??n no me atrev?? ...
... ??Mal hayan estos ricos! -dijo- ??no tienen entra??as, ni quieren a sus paisanos, ni sirven para nada! Pues en mi pobre vivienda estar?? usted, mi jefe, ...
... as?? el trabajo de escribirle cartas que despachaba por el correo al pueblo vecino, donde resid??a un antiguo amante que ven??a cada tres meses a verla, ...
... atravesarlo f??cilmente pero al llegar a la otra orilla, Antonia, tomando la canasta, me dijo: - Ahora s??, no conviene que nos vean juntos anda, ...
... ??Ah! -dijo baj??ndose de la cerca- ??El diablo! ??De veras! ??Jes??s! Hasta ma??ana, hasta ma??ana. El acento burl??n con que Antonia hizo estas ...
... muy graciosa, y me alegro de encontrarme por estos rumbos una joya como usted, cuyo trato me recuerda la sociedad en que he vivido siempre. Adem??s, ...
... de su clase, no ten??a sino una idea muy mediana de la verg??enza militar y en consecuencia, comenz?? a ensartar con el mayor desenfado del mundo, ...
... la brigada vi brillar las armas, conoc?? los uniformes, aunque no pude, por la lejan??a, distinguir a las personas. Mi primer deseo fue el de correr ...
... me presentaba rodeado de ortigas, a aquella ser??fica virtud metida en el zurr??n de un jabal?? disecado. Por otra parte, el viejo can??nigo, asaz ocupado ...
... referida. All?? Beatriz volvi?? a abrazar y a besar a su hijo, procurando ocultar el llanto, y luego volvi??ndose a m?? con una amable sonrisa, aunque ...
... era una mujer real, alta, enlutada y hermosa, que reclinaba su l??nguida cabeza en su mano de marfil, y que sumergida en melanc??lica contemplaci??n ...
... de mi Am??rica. Pero, entonces, ?İpor qu?? al despertar, en vez de pensar en este peligro, he pensado en la joven alta y enlutada del palacio Capello? Luego ...
... dicha y todo mi af??n en la tierra, y que este amor correspondido con toda plenitud, y que hab??a envuelto mi vida, durante algunos a??os, como una ...
... tiene algo de penetrante y de hechicero luego que se siente y que se ve. Dir??ase que una hermosura de esta clase exhala un aroma, que embriaga ...
... raudal de mi pensamiento por el angosto y suave cauce que hay que recorrer para llegar hasta vuestra juventud y vuestra inexperiencia, cuando necesita ...
... la ciudad que es su punto de destino, les hace cambiar unas cuantas palabras como compa??eros de viaje. Transcurren por esos d??as las fiestas navide??as, ...